Twitch, ASMR y el contenido erótico: historia de un despropósito

En las últimas semanas, Twitch se está cubriendo, no precisamente de gloria, por su incapacidad de actuar conforme a las normas de la plataforma. Lo cual resulta, sin duda, bastante curioso, dado que son ellos mismos quienes las han establecido. Algo que ha dado lugar a que personas con unos intereses muy concretos hayan decidido forzar la máquina para ver hasta dónde se puede llegar. Y afortunadamente, parece que en esta ocasión han decidido aplicar sus propias normas, al menos de momento.
Pero para entender qué es lo que está pasando lo primero que necesitamos son antecedentes. Desde hace ya algún tiempo, algunas streamers de Twitch han estado explorando los límites de la plataforma en lo referido a cuán erótico puede ser el contenido sin recibir amonestaciones. Esto nos lleva a la situación de hace un mes, en el que Twitch desmonetizó parcialmente (la parte referida a las inserciones publicitarias) los canales de piscinas.
Parecía, en ese punto, que la compañía finalmente había decidido hacer cumplir sus propias normas, y que directos que consistían en una muchacha subida a un flotador con forma de plátano y con el culo en pompa en primer plano (sutil como un eructo en medio de un minuto de silencio) no se ajustaban a Twitch. Más vale tarde que nunca, pensamos algunos en ese momento. Y no, no es que tenga nada en contra del contenido para adultos ni contra las streamers que lo protagonizan (y he acabado harto de tener que aclarar este punto las últimas semanas). Me parece fenomenal que enseñen tanto como deseen, pero que lo hagan en las plataformas adecuadas.
La sorpresa llegó cuando, pocos días después, habilitó una categoría específica para ese tipo de directos. Un movimiento que Twitch acompañó de una declaración en la que afirmaba que ese contenido no era sexual, que esa era solo la percepción de algunas personas. ¿En serio pensaban eso, o era la única justificación que se les ocurrió para no tener que renunciar a los enormes beneficios económicos que reportan esos directos? A lo mejor esto tiene algo que ver.
Aunque a buena parte de la comunidad no le hizo ninguna gracia este bandazo de Twitch, que demostró que el cumplimiento de sus reglas es algo a lo que concede una relativa importancia, la plataforma pareció hacer oídos sordos a las quejas y ojos ciegos a dichos contenidos. Durante las últimas semanas, con un grupo de amigas y amigos, hemos estado explorando algunos de esos canales, y te aseguro que el protagonismo de los mismos recaía, exclusivamente, en partes muy concretas del cuerpo de las streamers. Partes que, según las normas de la plataforma, no pueden ser protagonistas de primeros planos.
¿Y para qué ha servido eso? Pues para que algunas streamers hayan decidido seguir en esa línea, pero explorando nuevas posibilidades, y ahí es dónde llegamos al ASMR sexualizado, la que podría haber sido la gota que ha colmado el vaso… o puede que no, lo veremos con el tiempo.
Si conoces el ASMR, debes saber que es un tipo de contenido en el que se intenta relajar a las personas que lo están viendo, mediante una serie de sonidos (aunque en algunos casos también se emplean elementos visuales) que, en algunos casos, provocan reacciones no voluntarias del sistema nervioso (un cosquilleo en la espalda, la piel de gallina, un escalofrío, etcétera). Este tipo de contenido goza de enorme popularidad en Twitch, y hay bastantes streamers que han alcanzado un alto grado de especialización.
Y es en esta categoría de contenido en la que algunas de estas streamers han decidido desembarcar. ¿El problema? Pues que lo han hecho siguiendo el mismo patrón del resto de sus directos. Creo que el tweet publicado anteayer por Revenant lo explica a la perfección:
ASMR de tu coño en Twitch la plataforma Gaming. pic.twitter.com/PvGONpwIzD
— Rᴇᴠᴇɴᴀɴᴛ (@G4G_Revenant) June 18, 2021
Evidentemente ese tipo de contenido también provoca, en bastantes personas, ciertas reacciones físicas involuntarias, muchas de las cuales también tienen su origen en el sistema nervioso. En puridad no podemos negar que se trata de ASMR, por si alguien se había planteado discutirme este punto.
Ahora bien, ¿esto tampoco es contenido erótico para Twitch? ¿De nuevo estamos ante una interpretación perversa de la realidad por parte de algunos pervertidos, entre los cuales tendría que incluirme? No, afortunadamente no, y es que en las últimas horas parece que Twitch se ha vuelto a acordar de sus normas (ay, quizá deberían imprimirlas y forrar sus oficinas con ellas) y ha empezado a banear (no sabemos si temporal o definitivamente) a canales que se han pasado al ASMR como excusa, y para empezar han cargado, como no podía ser de otra manera, contra Amouranth. Sí, precisamente la protagonista de la polémica de las piscinas del mes pasado.
Twitch Partner «Amouranth» (@wildkait) has been banned!
https://t.co/xcMWODRNod#twitch #ban #fourthban #partner #twitchpartner
— StreamerBans (@StreamerBans) June 19, 2021
En circunstancias normales, diría que parece que Twitch finalmente ha decidido tomárselo en serio, pero después de lo ocurrido hace un mes con las piscinas no descarto que, en realidad, estén pensando en crear la categoría «ASMR pero en realidad va de emular sexo». Y sí, desde luego que iría en contra de sus normas, pero claro, también lo iba gran parte del contenido de los streams de piscinas, y en vez de acabar con ellos decidió elevarlos al nivel de categoría de contenidos (que no contenidos de categoría, claro).
Aclárate Twitch, aclárate de una puñetera vez. Decide si quieres mantener el espíritu definido por tus reglas o, por el contrario, piensas que ha llegado el momento del destape. Aclaro que ambas decisiones me parecen aceptables. Lo que no me trago es esta lamentable manera de nadar y guardar la ropa que ha mantenido todo este tiempo.
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Twitch Partner «Amouranth» (
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